Estrés post-vacacional en las mascotas

A la vuelta de las vacaciones, nuestras mascotas pueden presentar una serie de síntomas físicos provocados por un cuadro de estrés después de unos días de cambios en su rutina habitual. Cuando esta situación se prolonga es aconsejable una visita al veterinario.

Dificultad para tolerar los cambios

estrès post-vacacionalCuando nos marchamos de vacaciones es posible que tengamos la necesidad de dejar a nuestros animales en una residencia, en casa de alguien o que venga alguien a casa a cuidarlos. Esta situación anómala a veces les puede causar estrés, no porque hayan sido mal atendidos sino porque ha habido un cambio de lugar, de gente, o puede ser que hayan tenido que convivir con otros animales y que no estén acostumbrados… Y cuando llegamos nos encontramos un animal más delgado, que no quiere comer, mucho más caprichoso o que no nos hace caso.

En estos casos es importante hacerle una revisión veterinaria y asegurarnos de que no hay ningún otro problema médico y que sólo se trata de estrés. A pesar de que hubiera sido mejor tomar precauciones para prevenirlo, este estrés se puede tratar. Y lo que es más importante, hay que tratarlo.

Añoranza de las vacaciones

estrès post-vacacionalTSe puede dar la situación contraria. Si durante las vacaciones os habéis pasado todos los días y todas las horas con vuestra mascota, es probable que cuando os incorporáis al trabajo ésta os eche de menos. Es normal que detectéis en ella una cierta tristeza, que esté más apagado o que llore cuando marcháis. Esta situación puede durar unos días, pero si observáis que se prolonga es aconsejable que actuéis cuanto antes mejor.

Es por eso que siempre aconsejamos que, si al volver de vacaciones observáis cualquier cosa extraña en vuestra mascota, paséis por el veterinario. A nuestras clínicas le haremos una revisión a fondo y os daremos las pautas necesarias para que el animal vuelva a su rutina anterior y se adapte de nuevo a vuestro “modus vivendi”.

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